
No sólo los Mozárabes te amaron...también Van Gogh...estoy segura!

Muchos meses, de calles heladas, de campos blancos...
A la montaña y las calles qué las separará?

En todas las calles, la piedra, el cielo, la montaña...y esa libertad del viento!

Lleno de “telares”: Hierbas de secar, Cesta de recoger, Algunos geranios...guindillas para el frío...

El alerón protege de la mucha nieve. El horno...imprescindible.
Me contaba un paisano: aquí no llegaba nadie...tuvimos que hacernos arquitectos!

Junto a la famosa iglesia, la taberna de Paco:
Pulpo con cachelos, lacón asado, pimientos del bierzo...
Y esa calma suya que te alimenta.